Página Web del Sr. Alberto Martín Basabe, donde pueden verse artículos publicados en diferentes medios de comunicación

Fotografía de un Amanecer
Albamar;

ARTÍCULOS

APODOTE

Perdone el lector el palabro. Es griego. Y significa "devolved". Es el término que el original griego del evangelio de Lucas escoge cuando refiere la respuesta que da Jesús a la pregunta capciosa que le transmiten los escribas y sumos sacerdotes sobre la licitud de pagar el tributo al Cesar. "Devolved -les dice- las cosas del Cesar al Cesar y las cosas de Dios a Dios". La ocasión de esta puntualización me la ofrece un pensado y abundoso artículo de José Ignacio Calleja, en el que invita a Iglesia y Estado a respetar la moral civil, y alude de paso al citado texto.

He de confesar que esta respuesta siempre me ha parecido que esconde un enigma tras su diáfana faz. Responde más de lo que se pregunta. En la pregunta no figura el nombre de Dios, pero sí en la respuesta. ¿Es que Jesús aprovecha la ocasión para vender la mercancía propia? ¿Es que quiere redondear la respuesta poniendo a Dios en paralelo con el Cesar y justificando así con dieciocho o diecinueve siglos de antelación nuestras laicistas teorías de separación entre lo sagrado y lo profano, lo religioso y lo secular, la Iglesia y el Estado? Pero para Jesús hubiera sido blasfemo el tener por mercancía, que hoy vale y mañana no, la religión que nos trajo, que para El era sagrada, absoluta y única, piedra de toque de todas las demás, que en tanto valían en cuanto coincidían con la suya. Con una religión así no se puede mercadear. Quien la predica, y más quien la practica ha de tener un corazón indiviso, único y entero, incapaz de conceder verdad a otra religión contradictoria con la suya. Así que Jesús mencionando a Dios no lo introduce en su respuesta como cuña de metal extraño, sino que explicita el fondo y fuente de toda obligación moral de cualquier orden: político, social, familiar o individual. Hay que dar al Cesar lo del Cesar porque hay que dar a Dios lo de Dios. He aquí la clave del enigma. Entre lo que es de Dios se encuentra también el Cesar y todas sus cosas empresas y actividades. Por eso la palabra clave era "apodote": devolved. Dándole al Cesar lo que es del Cesar se lo estamos dando a Dios. Y a Dios no le damos sino lo que Ël nos ha dado primero. Es decir lo que le damos a Dios en realidad se lo devolvemos. Por eso la religión genera obligaciones. Porque si el dar es libre el devolver es un deber obligatorio. Sin cabida para que el carácter absoluto de lo religioso degenere en un fundamentalismo agresivo y excluyente. No es de violencia el espíritu de la verdadera Religión, sino de respeto y amor.

Y ya que la verdadera religión es capaz de señalar a lo político su orientación moral ¿qué necesidad hay de entregar la norma y criterio del bien y del mal en manos de una autonomía anárquica que exalte la libertad como la cumbre de lo sagrado, encauzándola hacia la tiranía y consagrando el caos moral?

Alberto Basabe

Descargar el artículo en formato PDF