

ARTÍCULOS
¿Reino de los cielos o reino de la tierra?
José Antonio Pagola el pasado día 22 dedica su dominical comentario del Evangelio a explicarnos cuál es el centro de la fe cristiana. Dice que es el reino de Dios, el cual es para Jesús el "centro de su vida, lo absoluto, la causa a la que se dedicó en cuerpo y en alma".Correcto. Sólo falta concretar qué se entiende por "reino de Dios o de los cielos". Según la catequesis que hemos recibido desde niños, Jesucristo, Dios de Dios, Luz de Luz, bajó de los cielos, donde tenía su reino, el reino de los Cielos, para explicárnoslo, enseñarnos el camino que nos lleve a Él, ponernos en ruta, dotarnos de medios y remedios para el viaje, y ponerse al frente de la expedición. Nos advirtió que no cayéramos en la grosería mental de suponerlo hecho para esta tierra y con los materiales terrenos de la ambición y el egoísmo. Y nos enseñó que su asentamiento estaba a la vez en los cielos y en lo más íntimo del alma de cada uno, y que el material de construcción era la misma vida divina y el amor del Espíritu Santo. Su reino no era, pues, de este mundo, sino que se consumaría, a nivel universal, al fin de los siglos, y a nivel particular, después de la muerte de cada uno; aunque no por eso nuestra actitud en esta vida había de ser pasiva. Hay que ir desde ahora construyendo el reino, haciendo florecer entre nosotros la verdad y la vida, la santidad y la gracia, la justicia, el amor y la paz. Y para posibilitarnos la tarea, nos dejaba la Iglesia, como semilla e imagen del Reino Celeste, garantía de sus promesas y tabernáculo de su presencia perpetua entre nosotros.
Estos me parece que son los rasgos principales de la catequesis que hemos recibido, como explicación del plan de salvación que Dios nos trazó en Jesucristo. Pero el Sr. Pagola no parece estar de acuerdo. Si no le entiendo mal, el ideal al que se entregó Jesús era el conseguir para todos una estructura social justa y digna. Textualmente: "El objetivo de Jesús fue introducir en el mundo lo que él llamaba el reino de Dios: una sociedad estructurada de manera justa y digna para todos, tal como la quiere Dios". No se ve bien el alcance de ese "tal como la quiere Dios". Creo que la interpretación más sencilla y más favorable al autor es "de verdad". Dios a las cosas las quiere verdaderas y de verdad. En cualquier caso se trata de una estructura terrena. Y reducido a una estructura terrena, el reino de los cielos no pasa de ser un socialismo, lleno sí de buenas intenciones y hasta de alguna que otra realización, pero vacío de vida eterna, por muy verdadero que sea y por mucho que se le llame reino de Dios. Y en consecuencia el reino de los cielos no es reino de los cielos, sino reino de la tierra; y el reino de Dios más que de Dios, lo es del hombre.
Alberto Basabe Martín
© Alberto Basabe Martín
Diseño: Fidenet Comunicación S.L.