

ARTÍCULOS
UNA CITA MAL ENTENDIDA
Leí en columna de José Javier Esparza el viernes 10: "Ya decía Santo Tomás que entre los gozos del Paraíso se hallaba la contemplación de las penas de los condenados: ver sufrir al malo era una de las recompensas del justo". No sé en qué página de los escritos del doctor angélico habrá leído Esparza este pensamiento. Revisando la Suma Teológica lo más cercano que encuentro es el párrafo que figura en el Suplemento, cuestión 94, en un artículo, el tercero, que encabeza con la pregunta de "si los bienaventurados se alegran de las penas de los impíos".
Dice: "Respondo diciendo que algo puede ser materia de gozo de dos maneras. Una propiamente, es decir, cuando el gozo se da acerca de algo en cuanto tal. Así no se alegrarán los santos de las penas de los impíos. Otra accidentalmente, por razón de alguna circunstancia. Y de este modo los santos se alegrarán de las penas de los impíos, considerando en ellos el orden de la divina justicia y su liberación, de la cual se alegrarán".
Actualizando, sería el caso de quien pierde un avión que después se entera que ha caído. El suspiro de alivio está motivado no por la desgracia de los pasajeros que han muerto trágicamente, sino por no contarse entre ellos. Y si además se enterara de que el avión se ha caído desestabiblizado por movimietos caprichosos y violentos de los pasajeros, diría: ellos lo han querido.
Como se ve, lo que Santo Tomás dice, es bastante más matizado, razonable y distinto de lo que el citado columnista le hace decir.
Martín Larrañaga
Sr. Director
El Diario Vasco
San Sebastián
Estimado Señor Director:
Le agradecería me publicara en "cartas al director" la nota que le incluyo. Preferiría que, a poder ser, saliera con el seudónimo.
Muy agradecido le saluda atentamente
© Alberto Basabe Martín
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